miércoles, diciembre 14, 2005

FORMACIÓN DEL APRA COMO PARTIDO


La crisis económica y política de los años treinta permitió la formación y el desarrollo del Partido Aprista. Recordemos que Haya de la Torre había formado La Alianza Popular Revo­lucionaria Americana en 1924, no como un partido, sino como un Frente anti­imperialista. Pero había planteado, a partir de 1927, la transformación de este frente en partido, bajo la dirección política de las clases medias y con un programa de reformas nacionalistas. Además, Haya de la Torre manifestó, su intención de no establecer ninguna relación con la Tercera Internacional y empezó a criticar dura­mente a los comunistas. Vimos cómo el grupo de Mariátegui expresó su discrepancia con la transformación del APRA en Partido y, separándose explícitamente de Haya, se dedico a formar el Partido Socialista, con la intención de proporcionar al proletariado y al campesinado peruano un instrumento político propio de clase. Entre 1928 y 1930, la mayoría de los partidarios apristas se habían dispersado. . Haya de la Torre retomó su proyecto de impulsar la creación de un partido propio en 1930, aprovechando la crisis política de las clases dominantes para intentar tomar el poder a través de las elecciones. El Gobierno de Sánchez Cerro tuvo que afrontar una serie de sublevaciones militares y, a principios de 1931, renunció. Se sucedieron varios gobiernos provisio­nales, llamándose finalmente a elecciones. Haya de la Torre desde su exilio, lanzó su candidatura. También lo hizo Sánchez Cerro. Empezó una campaña electoral muy agitada. El crecimiento del Apra y su Programa de Acción Inmediata atemorizaron fuertemente a todos los sectores de derecha. Aun los anti-Sánchez-Cerristas de derecha dieron sus votos a Sánchez Cerro, por considerarlo finalmente como un "mal menor" frente a lo que llamaban las "hordas populares". Consideraban que el Apra era igual que el comunismo. Ello demuestra que en el Perú no existía una burguesía nacional pujante y progresista interesada en reformas y en un gobierno nacionalista como lo proponía el Apra. Los principales capitales nacionales pertene­cían a la burguesía exportadora y oligárquica, cuyos intereses se entrelazaban íntimamente con los de la burguesía imperialista. La industria, además de ser muy limitada, dependía sobre todo del capital oligárquico-imperialista. Por lo tanto, la burguesía en el Perú buscaba fundamentalmente conservar el orden oligárquico y la dependencia del imperialismo. Los sectores de la burguesía que ten ían ci!'nta apertura hacia los cambios eran muy débiles económica y políticamente. Por lo tanto, el programa político del Apra se apoyaba sobre todo en los sectores medios: pequeños propietarios y pequeña burguesía afectados por el monopolio de la oligarquía y de los capitalistas imperialistas. Éste programa recogía, también varios intereses de los obreros y campesinos. En suma, el Apra representaba un movimiento poli clasista de tipo "popular", anti-oligárquico y nacionalista. Pero es importante precisar que este movimiento excluía explícitamente el desarrollo político y autónomo de clase del proletariado obrero y campesino que participaban en él. En este sentido, el aprismo de estos años puede ser considerado como un movimiento populista radica/ pero no como un movimiento popular clasista . El Apra apuntaba a un capitalismo nacional y no al socialismo.