miércoles, diciembre 14, 2005

EL VIRAJE DEL APRA

Cuando el APRA hizo publico en las Américas, su plan para la afirmación de la democracia, fechado en Lima, el 23 de mayo de 1941, el lenguaje era distinto al de 1928. Había tomado partido no al lado de la democracia en general, sino al lado del imperialismo norteamericano. Según el APRA el peligro para nuestros pueblos no es el imperialismo sino el totalitarismo, definido este como lo opuesto a la democracia yanqui. Encubriendo el carácter de la dominación imperialista, propone únicamente cambiar los gobiernos totalitarios por gobierno democráticos sin modificar la estructura social, sin cambiar la sociedad, la economía y el estado. En 1928 Haya decía que la tarea de un partido antiimperialista es en primer lugar afirmar la soberanía nacional; pero en 1956 indicaba que la primera noción jurídica americana por revisar esa la soberanía, este es un concepto copiado e importado de Europa, este concepto es antagónico con la doctrina aprista que predicaba una confederación latinoamericana. El argumento de este intervencionismo era que las dos guerras mundiales fueron iguales en su contenido, lo cual es una falsedad, pues la primera guerra fue ínter imperialista por el reparto del mundo y la segunda iniciada como antiimperialista se convirtió en antifascista., además que ambas implicaron violación de soberanías y emplearon la violencia armada para imponer su política hegemónica. Los tres años del gobierno de Bustamante(1945-1948) representan un momento crucial en la vida política del país. El partido aprista fue la principal fuerza política popular que llevo a Bustamante a la presidencia de la republica, el frente democrático con su candidato José Luís Bustamante y Rivero e influido por el para este frente adopto el programa económico que buscaba crear un congreso económico, el APRA al salir de la clandestinidad en 1945, realiza un gran mitin y apoya a la elección de Bustamante dándole sus votos. En este gobierno crearon algunas corporaciones nacionales de desarrollo y afecto esto a los terratenientes, burguesía agro exportadora y las empresas imperialistas, estas atacan a Bustamante acusándolo de débil frente al APRA, y Bustamante acusaba al APRA de fomentar las huelgas y el desorden social. Luego Bustamante intento frenar la movilización obrera usando tanto la división sindical y la pugna entre comunistas y apristas. El APRA desarrolaria luego una fuerte campaña anticomunista. En 1948 el partido aprista atraviesa una aguda crisis política que no encontró otra salida que el golpe de estado de acuerdo con el inamovible esquema. Convino con un general para que se subleve y el partido le prestaría todo el apoyo, pero el general con un concepto demasiado ortodoxo-militar y mentalidad pequeño burguesa lo considero insuficiente para hacer un golpe, recordando que el APRA tenía toda una organización para militar, pero el general desconfió de esta. Luego otro general acepta dirigir para penetrar en el aparato conspirativo aprista, peor el movimiento fracaso traicionado por la dirigencia aprista esto implico un triunfo de la dirección pequeño burguesa del para con la colaboración de las altas clases del ejército. Después de esto el partido fue declarado fuera de la ley y perdió a sus mejores cuadros, y obligo acercarse mas a la alta burguesía oligárquica apartándose mas de sus bases populares En el segundo gobierno de pardo de 1956 a 1962, el proletariado se aleja de la dirección aprista y se acerca a los planteamientos clasistas de la izquierda, a medida que se demuestran los límites de la política aprista de convivencia y el fracaso de la republica reformista de Belaunde. Prado representa a un sector de la oligarquía peruana entro en contradicción con las clases dominantes tradicionales intentaron salvaguardar sus intereses además las fracciones progresistas de la burguesía nacional industrial. Para hacer frente a esto Prado jugo la carta de alianza con el APRA, dándole concesiones, y luego de 8 años vuelve a la escena política no clandestina. El regimen se sirvió del APRA para encausar los movimientos populares especialmente los sindicales buscando encausarlos a una línea de conciliación. Esta convivencia constata el viraje, además el para apoya a la política norteamericana en América Latina y su cruzada anticomunista a nivel mundial, incluso algunos voceros norteamericanos recomendaban una alianza con el APRA. Con estas concesiones el APRA reestablece su aparato político fortaleciéndolo y se vuelve a la primera plana.